lunes, 25 de agosto de 2008

Quizás, La Puta Luna

Quizas no sepa que decirte... quizas no se pa que escribir... quizas si soñé contigo anoche... quizas ese abrazo fue parte de un sueño tambien.
Quizas nada de esto es verdad y seguimos acostados en el santa lucia...
Con nuestros corazones latiendo por nosotros y por otros, agitados por ese son y tranquilos viendo tales flores caer sin orden y sin razon...
Solo caian para regalarnos un poco más de miel, un poco mas de cariño, un poco mas de de paciencia, un poco menos de confianza y asi, comportarnos mas y tratarnos mejor, y un poco peor.

Quizas no quise quererte, quizas no quiero hablarte, y quiza tan solo quiero que no me respondas, que dejes que piense y que no piense lo que escribo, que salga lo que pueda salir y lo que quiera guardar mi conciencia que quede sepultado para querer salir otra vez.
Quizas quiera llorar, maldita cancion, maldita voz temblorosa y maldita luna que miras por mi ventana.
Maldita luna, tantas veces que la amo y tantas que la odio, partida a la mitad, llegando a estar completa, pero siempre olvidada. maldito sol.
Malditas verrugas plantadas aqui dentro y sin remedio quedan ahi.
Malditos corazones, no deberian existir.
Y no paro de escuchar esta puta cancion, que me deja tan adolorida, pienso en grabar un cd con ella, para dormir con dolor, a ver si al otro dia olvido, siempre lo hago.

Maldita luna, siempre me mira cuando no quiero que lo haga, y cuando la busco para poder dormir mirandola, no esta.
Me acompaña en estos momentos siempre.

Ayer me estaba acordando de los besos... los habia olvidado.

Sabes que? la cortina esta tapando la luna, estoy buscando una razon para pelear con alguien, me agacho y ahi esta, ella... la que siempre me acompaña en estos momentos y me falta cuando quiero dormir feliz.... sera porque la veo y quiero llorar o solo reventar?

No me arrepiento si llegamos a esto. eres lo que me hacia falta, lo que no me esperaba y lo que quiero mantener.

Ahora la luna aprece sola, ahora que lo entendi, bajo un poco mas de la cortina
y la veo como me busca solita, y me mira.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Un Girasol


Un girasol, es una flor hermosa. Te preguntarás porque, y la respuesta es simple.
El girasol, es una flor que tiene por principal característica seguir al sol desde el momento que amanece hasta que se esconde el último rayo se sol, sin importar si el día esta nublado o despejado.
Es la única flor que siempre sigue el sol, las cosas buenas de la vida.
Y esa, es una enseñanza que los humanos debemos aprender: a siempre mirar el lado positivo de las cosas.

Disfruta Las Flores, Rompe Tu Rutina.

Te Quiero Amigo =D

domingo, 10 de agosto de 2008

NO seas impulsiva
Habla lo que te dicen que tienes que hablar
Haz caso a todo lo que te digan
¡¡¡NO VALLAS A DECIR LO QUE OPINAS!!!
Así, llegarás lejos.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Sensaciones

Fue fuera de lo común, nuca antes había sentido esto. Ahora que lo pienso, si es una sensación conocida.
Fue hace algún tiempo, que sentía como si mi propia madre estuviese sentándose sobre mi pecho, como si sólo con su mirada pudiese lanzar mil cuchillos hacia mí. Ella sabe que tengo algo que decirle y quiere que lo sepa.
Mis oídos reconocen esa voz, esa palabra exacta y ese tono tan característico que tiene su voz, con los cuales me llama cuando está enojada. “A la cocina” dice ella, y yo fría como si hubiese sido tocada por la muerte, me muevo hacia el lugar designado. No sé qué pensar, que hacer… todo es oscuro y la única luz que veo me lleva directamente hacia lo que más temo.
Sí, señor Larraín, si compañeros, hay alguien a quien le temo: mi propia madre.
El corazón se agita, las manos se hinchan, creo que sudo pero no es así, porque estoy fría, pálida, aterrada. Finalmente llegué, diez pasos se me hicieron eternos, quizás cuánto sea ahora… quiero llorar.
Mi pecho se aprieta cada vez más y comienzo a llorar, mi madre me mira con esa expresión de extrañeza y desilusión, sabe que algo hice mal. “Toma agua” dice ella con su tono fuerte, como cual guerrero que se prepara para el combate y arrasar con el enemigo, con tanta furia, tanto rencor guardado y listo para ser lanzado sin importar las consecuencias. Mis movimientos se hacen lentos, mis manos se vuelven pesadas, todo lo que veo se torna borroso y desenfocado mientras cada movimiento que hago parece ser mucho más rápido de lo que es… comienzo a balbucear sonidos mudos.
Gritos y llantos invaden mi mente, pienso en cuanto le temo a mi madre y cuanto desearía no temerle, cuánto la odio a veces y cuantas otras me gustaría decirle “te amo” y que fuese verdad.
QUIERO llorar, QUIERO gritar, pero sólo lloro… abro la boca y el aire es pesado, el agua parece petróleo: imposible de tomar. Aún así, dejo que el agua pase, que baje y ojalá me limpie de todo esto.
El agua pasa, trago sin siquiera descansar entre sorbos... ojalá fuese veneno. No estoy lista para hablar, no estoy lista para contarle que van a pasar otros dos meses sin hablar y otra semana de reconciliación que se habrá ido en vano. Toma agua, siente su frescor, que te limpie, hazlo. Se termina el agua, por lo menos del vaso.
Escalofríos en la espalda, se me aprieta el cuello, ¿eres tu la que me toca y me mata? ¿O soy yo queriendo morir de pavor? Sea quien sea, no quiero darme vuelta, no quiero verte y afrontar que soy un desastre, que no tengo remedio, que esta pena que me carcome como si fuese lava caliente, no es por tu culpa, sino la mía.
Mueve el pie ¡HASLO!... Ahora el otro. Mírala ¿está llorando? Otra desilusión. Ojalá las miradas pudiesen matar, porque no aguanto esta situación, no aguanto tenerte cerca y no aguanto hacerte daño de nuevo.

jueves, 15 de mayo de 2008

James Nachtwey: War Photographer

¿Alguna vez te ha pasado que te despiertas en la mañana y sabes que no será un buen día?
Hoy fue uno de esos. Hoy me sentí derrotada.
Para mí, el día comenzó mal porque pasó lo más terrible de lo terrible: la impresora no funcionó y hoy obtuve mi primera nota roja. Hoy, fue un día distinto, porque sabía que algo malo iba a pasar y aún así, me levanté de la cama, y sí, las “tragedias” comenzaron a suceder.
Hoy fue un día importante, porque hoy cayó una piedra desde el cielo, chocando directamente con mi cabeza. ¿Quién la lanzó? Fueron ellos, mis amigos, quienes trataron por todos los medios de callar mi desolación, diciéndome “¡Hey!, no es tan grave”. Yo entendía que lo que pasaba no era tan grave, pero aún así no fui capaz de sacar la impotencia de mi cuerpo, de mi pecho. Y así pasaba el tiempo y el sol se escondía mientras el peso de mi pecho seguía aumentando.
Llegué a mi casa, y comencé a ver el documental de James Nachtwey y ahí entendí. Entendí el porqué de tantas cosas. Entendí que no podía ser que yo estuviese pasándolo mal y complicándome por una mala nota, la cual ni siquiera estaba midiendo mi creatividad o mis capacidades como publicista. Entendí que mi vocación no tiene que ver sólo con publicidad, sino que también con fotografía (la verdad es que no lo entendí, más bien lo comprobé).
Hoy, he logrado comprender que la pasión va más allá de lo comprensible para los demás, y sí, fui capaz de entender al fotógrafo de guerra. Pude entender que la pasión va tomada de la mano de la soledad, y de la compañía y confianza del otro. Que no basta mirar alrededor, sino que hay que hacerse parte del entorno. Hoy recordé que es lo que me hiso querer estudiar publicidad, y es que mi vocación no comenzó porque mi mamá es publicista, sino que fue algo mucho más profundo. Es que odio la publicidad chilena, odio que sea tan impersonal, odio que la gente no sea capaz de ver el daño que hace decir “a SÓLO un millón de pesos”. Quiero ser publicista, porque creo en los cambios, en la innovación, y que el vuelo de una mariposa sí puede hacer una tormenta. Creo ciegamente que sólo basta la palabra necesaria para hacerte reír o llorar, para hacerte cambiar de opinión y quiero tener esas armas para hacer algo bueno de esta carrera. Creo que la verdad más profunda es la que muestra una fotografía, porque muestra las cosas tal y como son.
El decir “Salí fea”, no es que la cámara te deforme, si no que ese fue el momento y lugar exacto, en donde tú fuiste sólo un momento.

Mientras pensaba, recibí un llamado invitándome a ir a ver a la mamá de una compañera del colegio, que el día lunes sufrió un infarto cerebral. Y así, fuimos verla. Pasó una hora y no encontrábamos ni la sección que necesitábamos del hospital, ni la habitación de la mamá de mi amiga, y por más que sonase ese tono al llamar a su celular, nadie contestó. Y por más que pidiésemos indicaciones, nadie era capaz de ayudarnos. Así, sin nada más que hacer, nos fuimos. Llegué a mi casa, y a los 20 minutos suena el teléfono y la mamá de otra compañera de curso lloraba, ahí supe que algo había pasado. “Su infarto tomó otra parte de su cerebro y le dio bronconeumonía, acaban de llamar a la familia para que se vaya a despedir”. ¿Cómo es posible que sólo se necesite respeto para poner una cámara delante de una persona en un momento así?
Yo me pongo en el lugar de esas familias, de mi amiga, y la verdad es que yo en el lugar de ellos, no podría hacer más que sacar la cámara del frente mío y llorar. Y es ahí donde entro en una discusión interna, en la cual se contraponen mis dos formas de ver una foto. Una forma, es en la que yo soy la persona que tiene la cámara, y disfruto el momento en el cual saco una foto a personas que no conozco, en un momento en los que ellos no saben que los fotografío, y encuentro en ese momento un placer inexplicable. Por otro lado, está mi visión de persona fotografiada, en la cual detestaría estar pasando por un momento de sufrimiento mientras siento el constante sonido de un obturador cerrándose mientras guarda mi más profundo dolor, como si fuese una entretención.
Es en este instante donde no se qué hacer con esos momentos, y donde admiro profundamente al fotógrafo de guerra, que sabe manejar de tal manera sus emociones y respeto que logra pasar desapercibido y callar al mundo para hacernos despertar. Mis aplausos son para el mejor artista que he visto, y para quien ideó tan brillante plan de mostrarle al mundo los momentos más importantes y extremos en la vida de un hombre, su día a día.

.A Quien Le Interese Este Documental, Me Lo Pide.

martes, 13 de mayo de 2008

Si Me Quieres...

Que ganas de no quererte... que deseos de no querer desearte
Y es que son más los deseos que tengo que no quererte... de los que de amarte

No quiero que sea mañana... no quiero verte
Para hacer lo que no se si quiera hacer.
¿Pero, qué hacer si la razón le ha ganado al corazón?
Al final… El corazón sigue latiendo.

El no amarte... Significa amarte hasta el final
Porque pesar en ti es el más gran acto de amor
Y si ese significa dejarte... lo voy a hacer

Aunque me duela... aunque hayan más opciones
Si me quieres... entenderás.

Natalia Noerr. ‎20‎ de ‎agosto‎ de ‎2006

Impulsiva

"Se impulsiva en otras cosas
si quieres darme un beso, dámelo
si quieres abrazarme, abrázame
si me quieres pegarme, pégame...pero hazlo"
"no lo pienses tanto"

Parece que estas frases son las que no quiero escuchar cuando se trata de ti
¿Porque no sentiré lo mismo?
¿Tanto tiempo sin verte no debe hacer que te eche de menos?
Pero que estoy echando de menos es lo que yo no se...
Que hacía que se me revolviera el estomago y brillar...
Qué es eso que tú tienes que me llamaba al principio y ahora me tiene abandonada?
Que terrible es la desolación, el temer a lo desconocido..
Y a la reacción del conocido ante tu desolación
Dímelo tú que yo no sé... Que hiso que yo te quisiera y te eligiera dentro de los demás
Y que ya no está conmigo...

Quiero quererte pero no sé como... tanto tiempo sin ti ya me hiso olvidarlo
El tiempo me forzó a olvidarte, y al regresar... a no sentirte.
Resignación, obediencia, imprudencia, ser impulsiva y decírtelo.

Bienvenido

Bienvenido, a la plaza
Bienvenido, a clases
Bienvenido, a mi almohada
Bienvenido, a un mundo nuevo
Bienvenido, a mi mundo
Bienvenido, si quieres sentir
Bienvenido, si quieres reír
Bienvenido, si quieres llorar
Bienvenido, si quieres conocerme
Bienvenido, si quieres desecharme

Bienvenido al lugar donde el alma se desprende del cuerpo, para hablar a través de los dedos.
Bienvenidas las desdichas y las alegrías.
Bienvenido al lugar donde los corazones se unen por cuerpos abandonados.